*Actualizo esta entrada casi 4 años después*
Ni dietas estrictas, ni probióticos varios, ni terapias de imanes… nada hizo que me librara de padecer la maldita candidiasis vaginal. Hasta hace exactamente dos años que me hablaron de unos probióticos. «Otros probióticos» pensé para mis adentros, como si no hubiera ya testado unos cuantos sin notar ninguna diferencia.
Pero decidí darle una oportunidad. Y gracias a Dios que se la di porque en cuestión de unos 3 meses estaba LIMPIA. Y llevo todo este tiempo sin molestias, ni recaídas. ¿Milagros? no, milagros a Lourdes. Lo que quiero decir con esto es que, que a mí me haya solucionado el problema, no quiere decir que vaya a ser tu caso. En tantos años sufriendo picores insoportables, me ilusioné con demasiados «remedios» que no fueron para nada eficientes. Perdí tiempo, dinero y sobre todo esperanzas.
Los probióticos son los siguientes:
- Serobioma: me tomaba 1 cada mañana después del desayuno
- Femelle: me tomaba 2 antes de dormir. A veces uno de los dos los introducía vía vaginal y el otro oral.
No me preguntéis cuestiones técnicas, ni mucho menos médicas, por favor. Tampoco consultéis conmigo tema dosis, ni dietas. No me preguntéis dónde se compran estos probióticos. No me consultéis cuestiones personales. No soy persona profesional en la materia, solo una mujer que ha padecido este problema durante años y ha probado mil remedios.
Me escribís de muchas partes del mundo y yo solo sé que en España lo he comprado encargándolo en un herbolario. Imagino que podréis encargarlo en farmacias también. Los dos son de laboratorios bromatech quiénes, por cierto, no colaboran conmigo, ni me pagan, ni me regalan los probióticos. De hecho, actualmente no los consumo. De vez en cuando retomo Serobioma porque mejora mi sistema digestivo. Y no sigo ninguna dieta estricta, es verdad que modero el azúcar y que no consumo gluten porque sufro de intolerancia.
Solo os pido una cosa. Si lo probáis y realmente notáis diferencia y mejoráis, os pido que volváis a este post y dejéis en comentarios vuestra experiencia. Solo así sabremos si realmente le funciona a más personas o no.
Ahora ya sí, os dejo con el post original donde contaba mi experiencia de hace años, antes de conocer estos probióticos:
La candidiasis llamó a mi puerta en mi primer embarazo, hace ya casi 5 años. Desde entonces, me ha acompañado sin pausa y sin prisa por irse, llegando a desesperarme profundamente. Evidentemente, lo primero que hice fue acudir a mi médico, quién me confirmó que se trataba de este hongo odioso y siempre me recetaba lo mismo: óvulos y pomada, se me pasaba y al mes siguiente, poco antes de que me bajara el periodo, volvía a salir. Así varias veces hasta que un día ya desistí y empecé a aprender a vivir con ello.

Antes de contaros mi experiencia y evolución, quiero dejar claro que padecer candidiasis NO DEBE AVERGONZARNOS. Pero ni un poquito. Aquí me tenéis, hablando abiertamente del tema porque la cándida vive en los intestinos de todos nosotros, hombres y mujeres pero, en determinados momentos, puede revolucionarse y darnos la lata, incluso moverse por el cuerpo y provocar distintos problemas (picores, dolor, flujo anormal, pérdidas de memoria, cambios de humor, etc). Lo digo así en un lenguaje llano para que se entienda. En los embarazos es muy normal que aparezca por los distintos cambios hormonales que sufrimos ¡¿Qué culpa tendremos nosotras?! Encima que gestamos y horneamos con esfuerzo y dedicación a nuestros pequeños molones. Otros factores que favorecen su aparición son el consumo de antibióticos o padecer diabetes.
Al grano
Ya que por la medicina convencional no parecía tener remedio, acudí a una nutricionista naturópata que en su día me orientó sobre cómo llevar una dieta variada y saludable a pesar de mis intolerancias. En su día me comentó que tenía una terapia para controlar la candidiasis, pero en aquel entonces no me podía permitir seguir acudiendo a su consulta, así que lo fui dejando hasta hace unos meses.
El tratamiento
Principalmente, el tratamiento ha constado de unas sesiones con imanes aplicadas en cabina y, por otro lado, de una dieta muy estricta. De hecho puedo afirmar que la base fundamental para regular este tema es la ALIMENTACIÓN. Es muy dura pero al seguirla a raja tabla noté mejoría en menos de una semana.
Comparto con vosotras las pautas, dejando claro en primer lugar que ante cualquier patología debéis acudir siempre a un profesional de la medicina que os oriente y os trate. Yo no soy experta, ni nutricionista, solo comparto mi experiencia personal porque así me lo habéis pedido cuando os he comentado que venía sufriendo este problema.
LOS ALIMENTOS QUE MÁS LE GUSTAN A CÁNDIDA
Ella es feliz comiendo azúcar y levadura, principalmente, pero hay otros muchos alimentos que también le gustan un montón. Si dejamos de tomarlos una temporada es muy posible que consigamos mantenerla a raya.
- Tomate
- Azúcar
- Lácteos (ninguno, aunque mucha gente os dirá lo contrario)
- Vinagre y encurtidos (tipo aceitunas, pepinillos) * Puedes aliñar con limón *
- Dulces, ni repostería
- Salsas en restaurantes ni comida precocinada
- Tampoco setas, champiñones, níscalos, etc.
- Comida preparada o envasada
- Fruta dulce (zumos tampoco)
- Batata y zanahoria cocida (cruda la que quieras)
- Gluten
- Alcohol
ALIMENTOS BUENOS
- Ajo
- Limón (en zumo o para aliñar)
- Aceite de coco
- Verduras crucíferas (brócoli, las coles de Bruselas, rúcula, col y rábanos)
- Jengibre
- Canela
Como endulzante, podéis recurrir al azúcar de coco, ya que tiene un índice glucémico bajo, aún así hay que consumirlo con MODERACIÓN.
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