A principios de año recibimos esta sillita, Greentom Upp Reversible, que presume de ser “la más verde del planeta”. Hoy, después de probarla a conciencia con los dos molones, os cuento qué nos ha parecido.
Para empezar os cuento la razón por la que esta silla es 100% verde:
El bastidor está fabricado con plástico reciclado y bioplástico
El tejido de la silla está hecha de botellas recicladas.
El colchón del capazo está hecho de algodón orgánico, lino y lana.
Como producen a nivel local, reducen el transporte, utilizan materias primas y mano de obra también locales, lo que contribuye a respetar el medio ambiente.